Impacto y futuro

Un mural se pinta en semanas, pero su sentido dura años. Root Wall está diseñado para que cada muro genere impacto medible y para que la metodología siga viva mucho después del último trazo.

Impacto con nombre y apellidos

Cada mural se acompaña de registro y evaluación. Nos interesa saber, con datos y no con impresiones:

  • En el aula: cambios en la percepción del alumnado sobre la discapacidad intelectual y los valores europeos.
  • En las personas co-creadoras: participación efectiva en todas las fases —diseño, decisión y ejecución— y desarrollo de capacidades.
  • En el municipio: asistencia y participación comunitaria en las jornadas de pintado, y apropiación del mural como patrimonio local.

Los resultados se documentan para poder comparar territorios, aprender de cada edición y mejorar la siguiente.

Una metodología que viaja

From Classroom to Wall se documenta como práctica transferible: guías de mediación, protocolos de co-creación y criterios de evaluación que permiten a otros municipios, escuelas y entidades aplicarla con sus propios medios. El objetivo no es firmar 12 murales — es que haya muchos más, pintados por gente que no hemos conocido nunca.

Después del proyecto

Root Wall trabaja para dejar estructura, no solo recuerdos:

  • Red de murales: los 12 territorios quedan conectados como una red europea que puede seguir intercambiando experiencias.
  • Gobernanza abierta: el consorcio mantiene la colaboración más allá del ciclo de financiación, con voluntad de incorporar nuevos socios y territorios.
  • Sostenibilidad: cada socio explora vías de continuidad en su territorio — programación local, educación artística y nuevas convocatorias europeas.

Próximos pasos

Root Wall aspira a ser una realidad en marcha en cinco países. Esta web será el diario del camino: metodología, territorios, murales y aprendizajes. Síguenos.